sábado, 28 de junio de 2014

Adanrosky y el deseo del amadador


La seducción no es casualidad, es una belleza nueva.
 Una mariposa que en cada beso se renueva, en cada pulsada psicomagica se depelleja
hasta la orgasmica risa terapéutica que rompe el molde de la crisálida.
 Larva gusano vestida de una cárcel de una jaula.

Trae el eco de la sanidad aquella metáfora de la programación que una a una se cuenta los granos de   
arena que al voltearas se vuelven estrellas.

El árbol de la vida nos posee hasta nuestros días, la sombra del inconsciente absuelvo al ego del ser.